Una visita pastoral llena de alegría y esperanza: Mons. José Antonio en el Instituto Ciudad Cumbres.
El Instituto Ciudad Cumbres vivió una jornada llena de fe, alegría y comunión con la visita de Mons. José Antonio Fernández Hurtado, Arzobispo de Tlalnepantla. Desde los niveles de preescolar hasta secundaria, los alumnos y docentes le dieron una emotiva bienvenida con cantos, porras y un arco con la palabra “Bienvenido”, gesto que el Arzobispo agradeció con cariño al decir que había sido una recepción “muy bonita y cálida”.
Acompañado por el presbítero Carlos Piña, celebró la Eucaristía con toda la comunidad educativa. Antes de iniciar, las Hermanas Josefinas lo presentaron a los alumnos y padres de familia, agradeciendo su presencia como un verdadero regalo. Mons. José Antonio dirigió unas palabras en las que destacó: “Hoy el Señor viene a bendecirlas; yo vengo en nombre del Señor”.
Durante la homilía, profundizó en el pasaje evangélico del diálogo entre Jesús y Pedro, subrayando que el amor expresado con sinceridad y el arrepentimiento sincero son fuente de paz. “La forma en que expresamos nuestro cariño es el alimento evangelizador”, dijo el Arzobispo. Se elevaron oraciones por las familias, los maestros, los abuelos y el Papa León XIV.
Antes de concluir la Misa, entregó a las Hermanas una imagen de la Virgen de los Remedios, patrona de la Arquidiócesis, recordando su historia desde los primeros tiempos de la evangelización. Explicó que la imagen fue elegida como signo de protección y bendición para las hermanas y las familias del colegio.
También recordó el llamado del Papa Francisco en el marco del Año Jubilar: “Todos los católicos estamos llamados a ser Peregrinos de la Esperanza, llevando a Jesús con nuestro testimonio”.
Después de la Misa, los alumnos ofrecieron un momento artístico con un bailable típico de Michoacán, tierra natal del Arzobispo, seguido de un canto de preescolar y una breve intervención musical de orquesta.
En el patio del colegio se desarrolló un diálogo con niños, adolescentes y padres de familia. Mons. José Antonio compartió su experiencia pastoral en las diócesis de Tuxtepec, Durango, Tula y, desde hace diez años, en Tlalnepantla. Respondió con cercanía a preguntas como “¿Qué libro de la Biblia recomienda?”, a lo que respondió que el Evangelio, porque ahí conocemos verdaderamente a Jesús. También habló sobre su vocación, recordando con emoción a sus abuelos, quienes le enseñaron a amar la fe desde niño.
Al final, dio un consejo entrañable a una pequeña que preguntó qué podía hacer para hacer felices a sus papás: “Sé una niña agradecida, obediente y servicial con ellos”.
Enseguida, se reunió con el personal docente, administrativo y de servicios. Los maestros expresaron su deseo de fortalecer la relación entre la escuela y la Iglesia. Mons. José Antonio los invitó a vivir el espíritu de sinodalidad y a conocer mejor el trabajo pastoral de la Arquidiócesis, abriéndose al diálogo y la comunión.
Te compartimos más fotografías de la visita en el siguiente enlace: GALERÍA DE FOTOS
