“Caminar juntos: viviendo la sinodalidad” — una experiencia que impulsa a la comunión pastoral.
Con el deseo de responder con mayor fidelidad al llamado de la Iglesia a vivir la comunión y la corresponsabilidad, se llevó a cabo el taller de formación integral “Caminar juntos: viviendo la sinodalidad”, dirigido a agentes de pastoral para la familia de nuestra comunidad, realizado en el Seminario de Tlalnepantla. Este espacio se vivió como un momento de gracia, en el que se abrió el corazón para escuchar, discernir y renovar el compromiso pastoral.
La jornada inició con la ponencia “La sinodalidad: camino que se vive, no solo se entiende”, impartida por el Pbro. Dr. Pedro Benítez Maestre, Director de la Universidad Pontificia de México y Sacerdote de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, quien, desde su experiencia y cercanía pastoral, ayudó a redescubrir que la sinodalidad no es una idea reciente, sino una expresión profunda del ser Iglesia. A la luz del camino impulsado por Papa Francisco, se subrayó que conocer y vivir la sinodalidad es fundamental, ya que no se trata de un concepto nuevo, sino de una práctica de hermanos que Jesús mismo nos enseñó con su vida, y que hoy se vuelve necesaria para afrontar los retos actuales de la Iglesia. De este modo, se reafirmó que estamos llamados a caminar juntos, escucharnos mutuamente y discernir comunitariamente la voz del Espíritu.
En un ambiente de confianza, se compartieron experiencias concretas de vida eclesial: momentos donde la comunión ha dado frutos, pero también realidades donde el individualismo, la falta de comunicación o el clericalismo han dificultado el caminar conjunto. Este ejercicio sincero permitió reconocer que la conversión pastoral comienza cuando nos dejamos interpelar por la realidad y abrimos espacio a los demás.
Se profundizó también en el verdadero sentido de la sinodalidad, recordando que no se trata de una simple dinámica organizativa ni de perder la autoridad, sino de vivirla como un estilo evangélico donde cada vocación aporta, y donde la autoridad se ejerce en clave de servicio, escucha y comunión.
La segunda parte del encuentro se vivió como un taller participativo, implementado por el equipo de Sinodalidad de la Arquidiócesis de Tlalnepantla y facilitado por Emma A. Chávez, Coordinadora EDAP y miembro del equipo de Sinodalidad de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, en el que los asistentes pudieron experimentar de manera concreta este camino. A través de la escucha atenta, el diálogo respetuoso y el discernimiento comunitario, se compartieron inquietudes, desafíos y esperanzas sobre la vida parroquial. En pequeños grupos, se identificaron obstáculos que dificultan la comunión y se propusieron acciones sencillas pero significativas para avanzar hacia una pastoral más integrada.
Entre los frutos del encuentro destacó el anhelo común de fortalecer los lazos entre las distintas pastorales, generar espacios reales de participación y asumir con mayor responsabilidad la misión compartida al servicio de las familias.
El encuentro concluyó como inicia todo camino eclesial auténtico: con una llamada a la conversión. Pasar de la reflexión a la vida, de la intención al compromiso concreto. La sinodalidad no se queda en ideas, sino que se construye día a día, en la escucha, en la apertura al otro y en la disponibilidad al Espíritu.
Este taller se convierte así en un signo esperanzador del camino que la Iglesia sigue recorriendo: una Iglesia que aprende a caminar unida, donde cada miembro es valorado y llamado a participar activamente en la misión que Cristo le confía.
Finalmente, agradecemos sinceramente la participación, disposición y apoyo de todos los asistentes, quienes con su presencia hicieron posible este espacio de encuentro, escucha y comunión.
