Avances del Plan Diocesano de Pastoral y escucha de la realidad
Con la participación de aproximadamente 70 agentes de pastoral y 10 sacerdotes, el pasado 10 de febrero se llevó a cabo el Encuentro con las Estructuras de Conducción de la Zona III, en un ambiente de comunión y discernimiento pastoral.
El encuentro fue presidido por el Padre J. Alejandro Utrera Patlán, Vicario Episcopal de la Zona III, quien dio la bienvenida e inició la jornada con la exposición del Santísimo Sacramento, poniendo el trabajo pastoral bajo la guía del Espíritu Santo y fortaleciendo la unidad entre los presentes.
Posteriormente, el Padre Óscar Camacho Macías, Vicario Episcopal de Pastoral, compartió los avances del Plan Diocesano, recordó que, durante las visitas pastorales del año anterior, se identificó una constante: la necesidad de mayor atención a Familias, Adolescentes y Jóvenes, realidad que ha sido asumida como prioridad en esta segunda etapa del Plan.
En su intervención destacó una expresión significativa:
“Todo con el párroco, nada sin el párroco, pero el párroco necesita la ayuda de los laicos”, subrayando así la corresponsabilidad en la misión evangelizadora, donde el sacerdote, como pastor de la comunidad, camina junto a los fieles laicos.
Se explicó el proceso actual del Plan Diocesano, detallando las etapas en curso y el momento específico en el que se encuentra esta fase. Asimismo, se presentaron los resultados de la Encuesta Diocesana, poniendo especial atención en la realidad que viven hoy las familias y los jóvenes.
En relación con los adolescentes y jóvenes, se señaló como preocupación recurrente el sentimiento de soledad y la percepción de no ser tomados en cuenta ni incluidos en la vida comunitaria.
Durante el ejercicio sinodal por grupos y en el posterior plenario, se identificaron desafíos concretos, como los prejuicios hacia las expresiones culturales y modos de vestir de los jóvenes, que dificultan su integración. Se subrayó la necesidad de generar procesos y superar actitudes de apatía y fortalecer la integración desde la propia familia.
En cuanto a la pastoral familiar, se destacó la importancia de que los movimientos laicales se integren a la vida parroquial, evitando una participación aislada o pasajera.
Cabe destacar la organización del EVAP de la Zona III, cuyo servicio y dedicación hicieron posible el desarrollo ordenado y fraterno de esta jornada.
La jornada concluyó con un mensaje de agradecimiento del Padre Alejandro, quien animó a continuar fortaleciendo el trabajo pastoral y a mejorar aquello que sea necesario para el bien de nuestras comunidades. Posteriormente, se compartieron los alimentos en un ambiente fraterno, prolongando así el espíritu de comunión y cercanía vivido a lo largo del encuentro.
Vicaría de Pastoral
