Con profunda alegría, nuestra Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, El Puerto celebró recientemente dos momentos clave en la vida cristiana de nuestros niños y adolescentes: las Confirmaciones y las Primeras Comuniones, con lo cual concluyen formalmente las actividades del ciclo 2024-2025 del grupo de Catequesis Infantil Escolarizada.
El pasado 19 de julio, en representación de nuestro Arzobispo Mons. José Antonio Fernández Hurtado, nos honró con su presencia el Vicario Episcopal Ignacio López Reyes, quien confirió el sacramento de la Confirmación a 13 adolescentes de nuestra comunidad. Fue una ceremonia llena de fervor, en la que los jóvenes reafirmaron su fe, recibiendo la fuerza del Espíritu Santo para seguir caminando como discípulos misioneros en medio del mundo.
Una semana después, el 26 de julio, 28 niños recibieron por primera vez el Cuerpo y la Sangre de Cristo en una emotiva Eucaristía presidida por el P. Saúl Vera López. Ver a estos pequeños acercarse por primera vez al altar fue una experiencia profundamente esperanzadora para toda la comunidad, testimonio de que la semilla del Evangelio sigue viva en las nuevas generaciones.
Estos frutos no serían posibles sin el compromiso, amor y entrega de nuestras catequistas, quienes semana a semana acompañaron con dedicación el proceso formativo de cada uno de estos niños y adolescentes. Junto a ellas, la guía constante del P. Saúl Vera López, siempre cercano y pastoral, ha sido clave para que esta formación no se reduzca a una mera preparación para recibir sacramentos, sino a un verdadero camino de encuentro con Jesús.
Nuestra parroquia no es solo un lugar de paso para "cumplir con los sacramentos", sino una comunidad viva donde se vive la fe en comunión, acogida y formación. Cada uno de estos momentos ha sido compartido con la comunidad parroquial y documentado en nuestra página de Facebook, donde pueden encontrar la galería de fotos de ambas celebraciones.
Ver galería de fotos de las Confirmaciones y Comuniones
A todos los padres de familia, queremos hacerles una llamada a la reflexión y al compromiso: la formación en la fe no puede tomarse a la ligera, ni verse solo como un requisito para "cumplir". Inscribir a sus hijos en la Catequesis Infantil Escolarizada no debe ser un trámite rápido, sino una decisión consciente de formar cristianos convencidos, y no solo sacramentados.
Que estas celebraciones sean un recordatorio para todos: la fe se vive y se transmite en comunidad, y nuestra parroquia es ese hogar espiritual donde todos —niños, jóvenes y adultos— estamos llamados a crecer como discípulos de Jesús.
